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Cuadros de Costumbres
Autor: José Milla (Salomé Jil)
Editorial: Piedra Santa


"Así como suele decirse que hay palabras duras y palabras blandas; palabras dulces y palabras agrias; palabras huecas y palabras preñadas; yo tengo para mí que hay palabras que tienen la propiedad del hule; esto es, la de ser excesivamente elásticas. La palabra amigo es una de esas voces que se estiran y se encogen, según la voluntad de los que las emplean..."


Al margen de la historia como relación lineal de los acontecimientos de la sociedad y de las costumbres de la gente, la literatura cuenta con un género que combina la observación profunda y la imaginación brillante. Se trata del costumbrismo que José Milla cultivó excelentemente con el objeto, como él decía, de "contribuir, siquiera en mínima parte, a la mejora de nuestras costumbres y matar el tiempo, cosa que en otras partes del mundo y de la cual por acá no sabemos cómo deshacernos".

Quienquiera que desee conocer el desenvolvimiento del país y sus habitantes en el siglo XIX, imaginar un duelo, saber cómo eran las antiguas ferias de Jocotenango o saber a qué se deben los motes chapín, guanaco, etc., que lea las páginas de Cuadros de Costumbres y comparta el regocijo del autor. 
(Sinopsis obtenida de la portada del libro)


Acerca del autor:
José Milla, escritor guatemalteco, fue el máximo novelista centroamericano del  siglo XIX y uno de los mejores costumbristas del continente; cultivó la novela histórica situando la acción de sus obras en el ambiente guatemalteco de la colonia. Empleando un prosa amena evocó el pasado colonial, haciéndolo revivir a través de sus libros con su estilo elegante, a la vez que sencillo e irónico.


Comentario: 
Sin duda alguna, José Milla retrató de manera soprendente y realista las personalidades de los guatemaltecos de aquella época. Y debo decir que el capítulo "El Chapín", es el que más retrata a la mayoría de los guatemaltecos de hoy en día (y debo resaltar mayoría porque habemos una minoría que no somos tal cual se nos pinta en el libro). Él estaba seguro que con el paso del tiempo se perdería en esencia lo que es ser chapín, pero creo que aunque pasen los años persistirá esa personalidad tan característica que, con virtudes y muchos defectos, nos hace únicos e irrepetibles, ese modo de actuar de las diferentes poblaciones que existen en el mundo.

La mayor parte del tiempo reí, pero también me hizo reflexionar.

¿Qué esperas para buscar algún libro o artículo que hable sobre las costumbres que te hacen parte del lugar de donde vives?, al que perteneces y te sientes identificado. Seguro que habrá algún costumbrista que se tomó el tiempo de retratar las características de los habitantes del lugar, y si ese no es el caso... ¡Empieza a escribir!
  


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